Blog de opiniones sobre libros de actualidad: novela negra, thriller, ficción, histórica, hechos reales… todo tiene cabida en nuestras lecturas.

Además, entrevistas y encuentros con autores y un listado de firmas en toda España para que no os perdáis cuando pasa vuestro autor favorito por vuestra ciudad.

miércoles, 20 de mayo de 2015

VOLVER A CANFRANC - Rosario Raro


Que importantes son los títulos, y más cuando son tan acertados como el que tiene esta novela. Quizás tengas que llegar al final para ver todo lo que encierra, ya que ese Volver a Cafranc tiene muchos significados. 

Volver a Canfrac, puede responder a la solicitud que hizo en su día, como único deseo, Laurent Juste (Albert Le Lay) o también a ese viaje que muchos de los que cruzaron ese paso fronterizo huyendo de los nazis, y/o sus familias, han realizado en sentido inverso al que entonces se vieron obligados a realizar. Un viaje que nada tiene que ver y que muchos de ellos han sentido la necesidad de emprender.

LA AUTORA

Rosario Raro (Castellón, 1971) es doctora en Filología. Estudió Técnicas de Escritura Creativa en la Universidad Mayor de San Marcos y la Pontificia Universidad Católica de Perú, país donde vivió durante una década. Cursó un Posgrado en Comunicación Empresarial en la Universitat Jaume I y otro de Pedagogía en la Universidad de Valencia después de licenciarse allí. 

En 2009 fue una de las dos únicas españolas finalistas del concurso de escritura literaria Virtuality Caza de Letras de la UNAM de México y Alfaguara. Ha impartido numerosas conferencias y dirige desde su fundación el Aula de Escritura Creativa de la Universitat Jaume I de Castellón. Es autora, entre otras obras, de Carretera de la Boca do Inferno, Surmenage, Perder el juicio, Los años debidos, Finlandia, La llave de Medusa, Desarmadas e invencibles y El alma de las máquinas. Su obra ha sido traducida al catalán, al japonés y al francés y reconocida con numerosos premios literarios, tanto nacionales como internacionales.


ARGUMENTO


"Marzo de 1943. Agazapados dentro de una habitación secreta, varias personas contienen la respiración mientras aguardan a que el sonido de las botas reforzadas con metal de los soldados alemanes se aleje. En la estación internacional de Canfranc, en el Pirineo, la esvástica ondea sobre la playa de vías. En medio de la oscuridad, Laurent Juste, jefe de la aduana, Jana Belerma, camarera del hotel, y el bandolero Esteve Durandarte arriesgan sus vidas para devolverles la libertad.

Volver a Canfranc es su historia. Jana y Esteve, armados tan solo con la valentía que da el amor, lucharon porque miles de ciudadanos judíos consiguieran atravesar esta estación mítica. Además de ellos, otras personas guiadas por la generosidad decidieron enfrentar el terror y ayudarlos. Para miles de perseguidos por el régimen nazi la esperanza se llamó Canfranc".

MIS IMPRESIONES

Rosario Raro nos traslada Canfranc, a los años 1943 y 1944, recién acabada la Guerra Civil, para, por medio de la ficción, darnos a conocer unos hechos reales que llevaron a cabo personas de carne y hueso. Unos hechos que pese a haber sucedido en nuestro país son muy poco conocidos aquí.

Canfrac y su estación fueron escenario de la huida de cientos, quizás miles, de personas, en su mayoría judíos, que escapaban del horror nazi tratando de poner su vida a salvo. Canfrac era la puerta de su libertad y su destino era el puerto de Lisboa para proseguir viaje hacia América. Pero Canfrac también fue un enclave decisivo para la liberación de Europa de la ocupación nazi y el fin de Tercer Reich.

Siempre me siento atraída por novelas que tienen como telón de fondo la II Guerra Mundial y sobre todo por las que tienen en sus historias nazis y judíos, y es que por más que conozcas y hayas leído las atrocidades que se cometieron, nunca dejas de sorprenderte. Como tampoco dejan de sorprenderte las historias de muchas personas anónimas que se jugaron literalmente la vida por ayudar a otros a huir de la barbarie.

Los protagonistas no sólo son Jana, Laurent, Durandarte, Montlum, Didier, etc. sino también todos los hombres y mujeres a los que representan. Todos esos hombres y mujeres que, sin buscar nada a cambio, se jugaron la vida, y que no sólo se pusieron ellos en riesgo sino que también pusieron a sus familias, a veces hasta a sus amigos, a los seres a quienes más querían, buscando erradicar la barbarie que se estaba instalando en Europa, para evitar todo el sufrimiento que podían a los que eran perseguidos simplemente por ser judíos, homosexuales, gitanos, o por cualquiera de los múltiples motivos que esgrimían los nazis para lograr la pureza de la raza.

Hay que reconocer que la labor de documentación e investigación que ha tenido que realizar la autora ha debido ser ardua, y se nota. No ha tenido que ser nada fácil tener en sus manos tantos datos, tantas historias y saber reflejarlas sin que se le hayan ido de las manos, sin perder el hilo, ya que cada una de los episodios que Rosario nos narra, seguramente, podrían haber dado mucho más de sí, y en este sentido hay que reconocerle a la autora la labor de contención a la hora de contarlas.

Rosario Raro toca en esta novela temas, algunos de ellos casi desconocidos, como la ruta del expolio nazi, la red de espionaje que estaba coordinada desde Canfranc (en la que Albert Le Lay, en la novela Laurent Juste, fue un pilar fundamental), la ayuda de la embajada española en Budapest de la mano de Ángel Sanz Briz, la existencia del SOE (cuerpo de élite creado por Churchill), la construcción del ferrocarril transahariano, la maternidad de Elna que ayudaba a mujeres que estaban en campos de concentración a parir de manera más humana, o el final de la guerra.

También me han gustado mucho los guiños literarios que aparecen en esta novela como la alusión a El Conde de Montecristo de Alejandro Dumas que es la lectura de Jana y que mucho tiene que ver con otro de los personajes de Volver a Canfranc (Esteve Duradarte), los libros que se utilizan para transmitir mensajes de la resistencia, Ser y Tiempo que es la lectura de uno de los alemanes encargados de la vigilancia del puesto fronterizo de Canfrac, o la mención a los Episodios Nacionales de Galdós.

No quiero terminar esta reseña sin hacer mención de un personaje que ha logrado cautivarme por lo que hizo y por lo que fue. Se trata de Albert Le Lay, en la novela Luarent Juste. Albert Le Lay fue un bretón, jefe de la aduana internacional de Canfranc y jefe del grupo de la Resistencia de la zona, siendo su intervención en este puesto fronterizo fundamental para salvar muchísimas vidas, aun poniendo en riesgo a toda su familia. Además fue héroe de guerra, pero fue un hombre que siempre rechazó todos los honores que le fueron concedidos y cada vez que le otorgaban una condecoración la guardaba en un cajón del que nunca las sacaba, llevando siempre una vida muy discreta. Cuando el General De Gaulle le ofreció ser ministro, el rechazó el ofrecimiento y lo único que pidió fue que le volvieran a destinar a su antiguo puesto de jefe de la aduana internacional de Canfrac. Eso era lo único que pedía, volver a Canfrac.

En un momento en el que estamos tan desencantados con los políticos que tenemos, encontrarse con un hombre así es de las cosas más emocionantes que te pueden suceder, y te hacen no dejar de creer en la naturaleza humana.

En Volver a Canfranc Rosario Raro novela con maestría unos hechos históricos mezclando personajes reales (aunque a algunos de ellos no aparezcan con su verdadero nombre) con personajes de ficción, de tal manera que no lograremos distinguir entre unos y otros, y lo hace de manera amena y natural, en un relato que resulta atractivo desde las primeras páginas, y que en muchos momentos nos emocionará.

En el encuentro con la autora al que acudimos, y que presentó Luz Gabás, nos dijeron que en la Estación de Canfrac encerraba muchas historias que contar y que merecían ser contadas. Esperemos que con el tiempo Rosario Raro nos relate alguna otra.






23 comentarios:

  1. Tengo muchas ganas de leer esta novela y quizá me plantee hacerlo para el mes de junio que tenemos el mes temático de la novela histórica.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Me apetece leer este libro, por lo que cuentas es un tema que me podría gustar mucho. A ver si lo consigo pronto.
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
  3. A este libro le tenía unas ganas tremendas, pero leí un par de comentarios en los que dejaban el libro por los suelos. Esperaré un tiempo antes de tomar la decisión de hacerme con ella
    Besos

    ResponderEliminar
  4. Quiero leer esta novela, además tú la has pintado de miedo. Me la apunto.

    ResponderEliminar
  5. Que buena pinta tiene esta novela, me llamó la atención desde que salió a la venta y con la reseña no me quedan dudas
    Besos

    ResponderEliminar
  6. Muchísimas gracias, por la reseña, de lectora a lectora ;)
    Marina, no era este el libro de los suelos ya que pasa en los Pirineos, ni la editorial ni yo tenemos constancia de esos comentarios y eso que los inventariamos todos.

    ResponderEliminar
  7. Este es un libro que desde que lo vi en las estanterías de la librerías pensé que antes o después lo leeré. Me alegra que te haya gustado. Besos

    ResponderEliminar
  8. Es la novela que estoy leyendo ahora y de momento me está gustando

    ResponderEliminar
  9. Me la apunto que me gustan este tipo de historias, un beso

    ResponderEliminar
  10. He visto opiniones desiguales sobre este libro. De momento me resisto
    Besos

    ResponderEliminar
  11. Jolin que bien pinta.... Vaaaale me lo apunto!
    La estación de Canfranc es preciosa
    Besos

    ResponderEliminar
  12. Yo lo leeré proximamente así que te he leído por encima. Volveré cuando lo termine

    ResponderEliminar
  13. Va a ser una de mis próximas lecturas del Mes de la Novela Histórica de Laky. Estuve en su presentación y me encantó la autora y la historia :)

    Bs.

    ResponderEliminar
  14. Ohhh... me encanta. Si es que no me puedo resistir a estos libros con este contexto y temática. Lo anoto. A ver si lo cazo por ahí. Besos.

    ResponderEliminar
  15. En cuanto a novela historica,mis épocas preferidas son los romanos y la segunda guerra mundial,así es que esta ya me interesaba.Lo de la mezcla de personajes reales con personajes de ficción también me gusta mucho.Me la apunto,pero para el invierno(manías mías).
    Una reseña magnifica!
    Un beso

    ResponderEliminar
  16. Bueno bueno bueno... a mí esta temática me atrae siempre, aunque se hayan escrito ríos de tinta sobre nazis y judíos no puedo resistirme. Me apetece un montón este libro.
    Besos.

    ResponderEliminar
  17. También es una temática que me gusta mucho así que este libro me lo llevo bien apuntado, que tiene muy buena pinta.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  18. Lo tengo ya apuntadito =)

    Besotes

    ResponderEliminar
  19. Tengo muchísimas ganas de leerlo, es uno de los que me he reservado para el verano.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  20. Mi opinión sobre esta novela no puede ser peor. Sobre unos hechos históricos y un paisaje real, se ha situado a unos personajes que, según parece existieron, pero a los que se ha novelado de una forma vacía y sin ninguna personalidad. Es una serie de situaciones inconexas, sobre las que estos personajes se pasean. Para colmo, la novelista, que es Doctora en Filología, no comprende bien la función de la coma y el punto y coloca constantemente la primera, cuando debería utilizar el segundo. Además, y como tantos otros periodistas y locutores hoy día, cree, ignorantemente, que los verbos "oír" y "escuchar" son sinónimos. Lamentable

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no tengo estudios pero soy una gran lectora y yo creo que el libro está muy bien es muy interesante y engancha bastante y no creo yo que muchos lectores vayan hacer una tesis doctoral se trata de una historia que muchos desconocen y creo que el libro está muy bien

      Eliminar
    2. Yo no tengo estudios pero soy una gran lectora y yo creo que el libro está muy bien es muy interesante y engancha bastante y no creo yo que muchos lectores vayan hacer una tesis doctoral se trata de una historia que muchos desconocen y creo que el libro está muy bien

      Eliminar
    3. Claro: quien cree que para distinguir entre "oír" y "escuchar" hay que tener un doctorado, no le da importancia a semejante error de un nivel de enseñanza primaria. Para saber eso, no hace falta nada más que ser un lector mediano, que es lo que yo soy. Ni llego a gran lector.

      Eliminar